El árbol sagrado de nuestras montañas - Alamuntanya
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El árbol sagrado de nuestras montañas

El árbol sagrado de nuestras montañas

 

Taxus baccata L. (Taxaceae)

 

Los tejos estuvieron muy extendidos antaño, cuando el clima de la península era mucho más frío que ahora. En nuestros días, sin embargo, son muchos más escasos aunque aún podemos encontrarnos con ejemplares aislados, sobretodo ocupando zonas frías, en barrancos o sitios protegidos.  Quizás por su gran longevidad -pueden superan los 2000 años-, el tejo fue un árbol sagrado para los celtas; los druidas realizaban sus ceremonias mágicas cerca de ellos para ahuyentar a los malos espíritus. Así, los pueblos celtas construían sus templos y altares cerca de estos árboles, costumbre heredada por los primeros cristianos.

Su madera es muy resistente y flexible. Pero todo el árbol es venenoso, excepto la parte carnosa que recubre la semilla. Por eso, su madera ha sido tradicionalmente utilizada para realizar arcos, mientras que el extracto de sus hojas se usó para envenenar las flechas.

Desde 1968 sabemos que existe un compuesto en la corteza del tejo con gran actividad antitumoral. Actualmente se comercializa bajo el nombre de Taxol para el tratamiento de algunos tipos de cáncer. Este hecho ha vuelto a centrar un poco de atención sobre estos viejos habitantes de nuestras montañas.

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